Amigas de entonces, de ahora, de siempre

ROSA MEXICANO (Especial. Filial).-

Escribe: María Guadalupe Durán.-

Es domingo, no hay hacha.-

lupe2

Un día, hace ya mucho tiempo, aquel grupo de ahora ex compañeras de cole, concluida la etapa de estudios, lo dejó atrás con la cabeza llena de sueños y de tanto entusiasmo como necesidad de poner en práctica todo lo aprendido. No se hablaba de la cultura del esfuerzo pero esa era la cuna de todas y había que ayudar en casa y sumarse a la planta laboral.

Se nos preparaba tan bien en aquella academia comercial prácticamente militarizada, que todas salíamos con trabajo; las empresas de entonces se disputaban a las egresadas del Colegio Monclova al que ingresamos después del sexto grado, niñas entonces..

Dirigido por el profesor Silvestre Flores Adame que tenía una muy-muy bien ganada fama de estricto, que le hereda a su hija Elodia y entre los dos, nos traían marcando el paso, aunque debo admitir que por sobre todas las cosas, cuidaban que la enseñanza-aprendizaje, fuera lo mejor del rumbo.

Empezando el año escolar, nos encontramos en el mismo salón en el mismo espacio y todas con los mismos maestros; el fisgón a los senos, que nos enseñaba contabilidad, que olía rancio, ha echado a perder, un señor que peinaba canas y bigotes y que yo a mi edad de entonces –y segura que también todas— le calculábamos como como mil años de edad, más iva…

No era el único por supuesto, porque también estaba la de “taqui” una profesora, que aún vive y no quiero que se haga chismes, porque alguien le va a leer esto; tan amargada pero tan amargada que lo reflejaba en su cara y asustaba al miedo..

A dos que tres nos trajo entre ojos, desde el pizarrón nos aventaba con el borrador, y hasta las veces en que faltaba a clases, me apuntaba en la lista de las platicadoras, hoja que por cierto paraba en la dirección y el castigo era hacer el aseo a lo que siempre me rehusé con el argumento más sólido posible.. Yo me fregaba bien y bonito en casa donde me mantenían, daban de comer y me vestían como para ir a limpiar a un lugar donde mis papas pagaban…Total que ya desde entonces era de confronta…

Segura estoy que fuimos la generación más todo: aplicada, preparada, trabajadora, unida y aunque la palabra “desmadrositas” no existía o no la conocíamos, también… Hacíamos bien lo que teníamos que hacer bien pero también hacíamos bien lo que nunca jamás, teníamos que hacer.

Por supuesto estaban las serias que nos mayoriteaban,

Y además de todas las materias que contemplaban aquella corta carrera profesional, teníamos un maestro de baile folclórico de lujo: el profesor Rodolfo Múzquiz alumno del mismísimo Bellas Artes, sobrino de aquella dulzura hecha mujer y maestra, la profesora Sarita Muzquiz que iluminaba con sus ojos azules aquella negrura en que el director, su hija y la maestra de “taqui” nos tenían sumidas… A las traviesas mucho más, yo entre ellas…

Pero el baile folclórico no era lo peor, lo peor es que en las fiestas patrias teníamos que bailar en la plaza principal de Monclova; ya para entonces el ojo se nos empezaba a alegrar y volteábamos a ver a los muchachos que iba a vernos bailar y nosotros, todas apenadas…

Ahí cumplimos los 15 y todas fuimos damas de todas; a mí no me hicieron fiesta…Mi mamá contrató un espacio en la radiodifusora XHMF y ahí me felicitaron con las canciones que le gustaban a ella (recuerdo La Hiedra, que no puedo escuchar desde entonces, a no ser que la interprete Paloma San Basilio…No quería salir a la calle de tanta pena que me daba….

Total que así transcurrieron y terminaron esos 3 años; las del barrio nunca dejamos de vernos; el resto nos encontrábamos alguna vez en la calle o en el trabajo. Uno año después nos graduamos porque la regla del cole era que ya con trabajo, nos costeáramos los gastos….

Eran los tiempos de espejito-espejito…Estábamos todas, ligeramente más hermosas y con menos kilos que ahora, como la famosa Tía Mame de la obra de teatro, ubicadas entre los 60 y la tumba; seguimos en el activo admirando a las que se decidieron dedicarse a ser amas de casa; hay mamás de dos hijos o más, una de nosotras tuvo 7; ya somos abuelas y algunas hasta bisabuelas….

Claro que por desgracia ya han muerto varias de nuestras ex compañeras del cole y ni siquiera lo sabíamos hasta que un día, Leonor Castro Zertuche, se echó un clavado a lo más hondo de la internet y nos empezó a buscar; en su mayoría viven en Monclova y le fue relativamente fácil encontrarlas; luego dio con las que salimos de Monclova para estudiar y trabajar, regresar-trabajar y volver a salir de la ciudad, casi para siempre…

Y el re-encuentro, gracias a Leonor, fue hermoso porque aceptando que todas hemos cambiado, porque la vida no es razón de edad, sino de proyectos, algo de entonces conservamos aun, dejando de lado las dolencias que han empezado a aquejarnos, nuestra esencia sigue siendo la misma.

El sábado fue la tercera reunión aquí en Saltillo y justo en mi casa…Leonor Castro, llegó de Reynosa, Rosa María Avila de Monterrey y Minerva García de San Antonio Texas, Odilia Velazco, mi compañera de travesuras en el Cole vive en Piedras Negras pero como en las dos ocasiones anteriores, tampoco pudo llegar; Malena Luna, Elsa Terrazas (te extrañamos Rosa Irene Montalvo) Gloria Díaz, Martha Catalina Pérez, Rosalba Souquet, Socorro Menchaca, Petri Andrade, (Nos hicieron falta Guadalupe Sierra, Cuqui Valdes y Eudelia Villasana). Cuqui Riojas, Graciela Carranza y Esperanza Ruiz llegaron de Monclova en un vagón y de ahí pa’real fue recordar esto y aquello…
Las mediodías de Monclova en que de la casa de cada una al cole era escuchar aquella radionovela de Alicia, Alicia….ella era una flor en el pantano, y cuando yo les hacia un supuesto periodiquito manuscrito con copias en papel carbón, de cuando me acompañaban a los concursos de aficionados y me echaban las porras que me hacían ganar siempre y de los muchachos de aquellos tiempos de la entonces de la EIME…
Total una tarde hermosa… Un msj en clave para Juan Ramón Cárdenas de VILLA FERRE, se fueron encantadas con las enchiladas de queso-queso por la mezcla que se antoja divina, del chocolate con tamarindo, de la ensalada de baby-spinach y nadie había comido antes hasta ese día, su creación de la Paella de Cabrito; al segundo plato nos declaramos fans….

Pero claro lo malo estuvo cuando empecé a cantar acompañada de mi querido amigo el arquitecto Jesús Martínez Gaona pero contrarrestamos con Las Mañanitas para mi querida Elsa Terrazas (Le di tanta lata a su Mamá doña Florinda Flores porque le caía a comer tantas veces como me invitaban….a veces les llegaba) porque la festejamos anticipadamente por su cumple; también agasajamos por su día de Santo, a Cuqui Riojas…

Pero tenían que irse y se fueron tan contentas como contentos nos quedamos en casa porque le pedí a mi familia que me acompañaran para que conocieran a mis amigas de entonces, de ahora y de siempre….

Chicas, que Papá Dios nos bendiga a todas con nuestras familias y nos vemos en Septiembre 24….Hasta entonces..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s