La Corte de Texas utiliza delincuentes como “testigos estrella”

*** Teatro y circo en la justicia norteamericana.-

rodrigo3

Espejo cóncavo.-

Escribe Roberto Adrián Morales.-

Siempre creí en la justicia norteamericana. Cada vez que tenía oportunidad, la presentaba como un sinónimo de legalidad, fría, como debe ser la justicia, sin emociones.

Las leyes en la corte norteamericana no tenían vueltas de esquina, ni enredaderas, ni recovecos. Por eso, hasta llegué a pensar que desde ahí recibirían castigo tantos delincuentes que han logrado escapar de la justicia mexicana o que han sido extraditados para recibir el tiempo de cárcel que merecen por haber causado daños a la humanidad.

Sin embargo, ese horizonte que tuve ante mis ojos y en mi conciencia, se fue esfumando hasta convertirse en un mero espejismo, más grande que los que se presentan por todo el desierto de Texas. La seriedad de los jueces se transformó grotescamente en acciones ridículas, la Corte, en este caso la texana, dejó de ser sinónimo de justicia para convertirse en una especie de circo gobernado por trapecistas que gozan y ríen de las ocurrencias de un puñado de payasos.

La “justa Corte Norteamericana” se transformó de pronto en un teatro cómico, una especie de talk show donde el juez, los inculpados y los testigos solo sirven para distraer a la sociedad con chismes de lavandería.

Todas estas líneas vienen a raíz de lo que ha sucedido en los últimos días en el caso que se sigue contra Marciano Millán Vázquez, uno de los delincuentes más sanguinarios de los que se tenga memoria, culpable de la desaparición de cientos de habitantes del municipio de Allende y cuyo juicio ha causado más que sorpresas por el tipo de “testigos” que está utilizando la autoridad norteamericana.

Ni siquiera la bruja de los Salinas, “La Paca” Francisca Zetina, que tuvo la visión para dar con el cadáver del diputado Manuel Muñoz Rocha, enterrado a flor de tierra en la finca de El Encanto, y que posteriormente se sabría que ella habían sembrado restos que pertenecieron a otra persona para inculpar a Raúl Salinas de Gortari, puede ser historia tan grande como la que ahora presenta ante la corte, Rodrigo Humberto Uribe Tapia, un criminal de altos vuelos, al menos así se ostenta y se enorgullece de ello.

Al comparecer como testigo de la corte de Texas, Uribe Tapia, quien jura y perjura que con sus propias manos asesinó, por órdenes superiores, a un puñado de ciudadanos de Allende, Coahuila, no solo “mostró su arrepentimiento” sino que además echó cuanta tierra pudo sobre la humanidad de su compinche Marciano Millán Vázquez. Y no solo sobre este delincuente al que los norteamericanos quieren aplicarle su ley, el ex líder de los zetas en Piedras Negras no ha tenido empacho en culpar a quienes fueron colaboradores de Humberto Moreira Valdés y aun al propio exgobernador de Coahuila, por mantener “relaciones comerciales” con tan terrible grupo delictivo.

El delincuente se ufana de sus hechos criminales, pero además comparte culpas con Marciano Millán y con otros personajes de la política estatal. Habla de la entrega de millones de dólares al ex fiscal de Coahuila Jesús Torres Charles a cambio de protección y garantías para operar en territorio coahuilense. Y el “testigo estrella” de la Corte texana inmiscuye a cuanto personaje puede en un afán por sentirse la atracción del circo, el rey de los payasos.

Habla sobre todo un aparato de gobierno puesto a los pies de los zetas, los acuerdos sostenidos con funcionarios de Coahuila, el uso de helicópteros, patrullas, cárceles y un sinfín de cosas y hechos que dejan en claro que este señor tiene dañado el cerebro por el consumo de tanta droga.

Pero no es el caso hablar de la condición físico-emocional de quien intenta inculpar, de quien genera historias en su mente tortuosa, de quien se ufana de haber asesinado, con sus propias manos, a un puñado de ciudadanos.

Estas líneas no son para eso. Son más bien para mostrar mi sorpresa, mi extrañeza por la forma en que están actuando las autoridades norteamericanas.

Qué grave es que la Corte de Texas se preste al juego perverso de un pillo, de un criminal, más grave que hasta convierta a un delincuente de baja calaña en “testigo estrella” con el claro afán no solo de encarcelar a un narcotraficante, un miembro del crimen organizado, de la “banda de la letra”, como le llamaban, sino además para lesionar la integridad moral de terceras personas.

Definitivamente, la Corte que admiré desde niño, ya no es más sinónimo de justicia. Hoy está convertida en un circo, en un teatro, donde los actores principales son un par de pillos y el director teatral es un juez. Qué lástima que en eso esté terminando la justicia norteamericana.

7 comentarios en “La Corte de Texas utiliza delincuentes como “testigos estrella”

  1. De verdad que payaso tan original, que valor de él, ir a decir que no mato a un puñado sino a cientos de personas, dar datos donde y cuando, en lugar de mentir para hacer su condena menor, pero no menosprecies a la justicia norteamericana (hay menos corrupción), pero por la justicia de méxico no me atrevo a poner mi mano sobre la lumbre

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  2. Roberto Adrian Morales es verdad todo es un teatro empezando por tu artículo se ve que no viviste la época más triste y violenta del edo de Coahuila y a quien le debemos que tanta violencia y muerte quedará sin justicia desde el momento que cuando esto sucedió ninguna autoridad hizo absolutamente nada. Porque??? Porque todo estaba comprado.
    Que triste verdad?

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  3. De qué otra manera puedes explicarte que la policial municipal de la piedras negras cerraba la avenida 16 de sept para que los mugrosos jugarán carreras, justo frente a la presidencia municipal y frente al edificio de seguridad pública?
    De qué manera explicas que se quemaban casas a plena luz del día y la policía no intervenía?
    De qué manera explicas que en Monclova y Saltillo y en zza pasaba lo mismo y si a alguien de ellos le gustaba tu auto o tu casa te lo quitaban y él ministerio público no hacía nada?
    Negocios quebrados, mujeres violadas e inocentes golpeados por qué les pitaste para que movieran un auto… Y la policial nunca aparecía…
    Creo más en Rodrigo que en los que él implica, al menos él reconoce que es un criminal…

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